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Una parte intrínseca de nuestra vida

Por Susan Aisen
Mi hija Clementine tiene casi dos años y medio y no pasa un día en el que el programa de aprendizaje no sea una parte intrínseca de nuestras vidas. Tres semanas después del nacimiento de Clementine, comenzamos con los programas físico, de lectura (inglés y chino) y natación, como se marca en los libros; seguido por un programa de matemáticas a los tres meses y luego nuestro programa enciclopédico aproximadamente a los cuatro meses. A tan corta edad, yo no podía estimar la eficacia de la lectura, de matemáticas o del programa enciclopédico, pero a los 3 meses Clementine pudo sostenerse de una clavija lejos del piso por 30 segundos, tal como se ilustra en el libro, además disfrutaba nadar y podía hacerlo por debajo del agua.
Su destreza manual desde muy pequeña era increíblemente avanzada, podía alimentarse a sí misma y tomar un vaso a los cinco meses, también tenía una habilidad asombrosa para concentrarse. Fue una alegría inmensa ver su habilidad para comunicarse, empecé sin tarjetones y rápidamente pasamos a comunicarnos con ella diciéndole: Para una respuesta, da un golpe en una mano y para la otra, un golpe en la otra (por ejemplo: ella puede apuntar a una dirección y hacer sonidos  y yo diré “¿Quieres hielo?” y le mostraré mi mano derecha o “¿Quieres algo de comer?” y le enseñaré mi mano izquierda.)
Inspirada en su progreso, pero con muchas preguntas, me inscribí al curso ¿Cómo multiplicar la inteligencia de tu bebé? El curso fue inspirador y me dio el valor necesario y las herramientas para llevar nuestro programa de casa al siguiente nivel (Cabe destacar que mi esposo asistió al curso unos meses después). Regresé a casa y empezamos un programa de música junto a los demás programas. Conscientes de que los problemas disciplinarios habían comenzado, como al jugar con comida para gatos del plato del gato o mover la cabeza de otro niño, etc., decidí inscribirme en el Curso para graduados que se llevó a cabo dos meses después.
De nuevo, fue un programa increíble e incluí muchas oportunidades de solución a los problemas en nuestro programa, introduje el italiano como tercer idioma y más importante aún, introduje “La ley” en nuestra familia. Me enfocaré primordialmente en explicar cómo “La ley” cambió nuestras vidas. Literalmente, después de una semana de comenzar “La ley”, Clementine no volvió a tomar la comida del gato, sino que por iniciativa propia levantaba pedacitos de comida del gato y ¡los ponía de regreso en el plato! Me sentí y me siento aliviada de no ser uno de esos padres que constantemente tienen que decir “no, no hagas…”, “no…”, “no…” eso me parecería completamente extenuante. En lugar de eso, Clementine es una personita maravillosamente bien portada y cuando surge una situación complicada, el más reciente son los sonidos de llanto que ha aprendido a hacer, hacemos una nueva regla y con el tiempo, el problema se resuelve. No puedo esperar por iniciar el programa del código civil.
A los dos años, yo quedé impactada cuando Clementine tomó unos palillos chinos y procedió a usarlos perfectamente (Yo no sostengo mis palillos chinos correctamente y nadie hizo un esfuerzo por enseñarle y tampoco los usamos a diario, posiblemente sólo el 30% del tiempo). Se ha estado alimentando así misma con un tenedor, un cuchillo y una cuchara por más de un año y es toda una experta untando mantequilla en el pan.
Su destreza manual es muy destacada como los demuestra frecuentemente cuando abre y cierra los labiales y gira la base de los mismos para que salgan a una altura adecuada, ni muy corta, ni muy larga y luego procede a girarlos de regreso  hasta que pueda ser cubierto correctamente. También sostiene los lápices y bolígrafos adecuadamente.
Clementine empezó con clases de violín a los dos años, sabe tres idiomas fluidamente: inglés, chino mandarín y tagalo (uno de los idiomas de Filipinas) y sabe tanto italiano como yo sé, ha sido un año valioso siguiendo los textos de los Institutos.
Clementine y yo hemos inventado unos cuantos juegos al pasar el pasamanos (Entre sus favoritos sigue estando “Vamos pez”), escribimos en un diario, hemos practicado escribir palabras en un tablero blanco y remarcamos nuestras palabras al igual que lo hacemos con las herramientas de trazo que venden los Institutos. De igual forma, es una nadadora fantástica y nada al menos 2.7 metros por sí sola; comenzamos nuestro reto de 100 maromas y hasta ahora le he contado 13 maromas continuas y sin parar. Puede recitar un puñado de poemas, aunque “Pensamientos felices” es su favorito actualmente, también le encanta cantar y bailar.
El ballet es su favorito y un día vi su fascinación, por eso fue que lo introduje en el programa de aprendizaje usando Bits de posiciones de ballet (la quinta posición es su favorita en este momento) y Bits de bailarines famosos. Incorporamos el programa de música a su amor por el ballet y se ha familiarizado con El lago de los cisnes y La bella durmiente, tanto con la música como con el ballet (que vimos en video). ¡Adora hacer toda la mímica del ballet y le gusta cantar en los cuatro idiomas!
Constantemente me sorprendo por sus habilidades matemáticas, posee habilidades de percepción y reconocimiento espacial. Igualmente, su concentración a los dos años me sorprende, ayer se sentó por tres horas a apreciar “El sonido de la música”, la obra en el teatro local y se involucró en ella (claro, ya había visto la película y estaba familiarizada con la tonada).
Más interesante es su habilidad para el juego de palabras, algo que ha demostrado desde que comenzó a hablar, por ejemplo, estábamos viendo un libro de ballet y apuntó a un bailarín disfrazado del “Ave de fuego (Firebird)” y me pidió que dijera “ave de fuego” en voz alta y después hizo una broma y dijo: “No, fuegos artificiales (Fireworks)” enfatizando en la última parte de la palabra, era algo que habíamos visto más temprano ese mismo día; ella se rio, sabiendo perfectamente que era “Ave de fuego”.
Podría seguir y seguir. Estamos muy felices de ser parte de los Institutos.

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Trisomía 21: Graduación 101. Yuuki lo hace ver fácil.

Por Janet Doman
Yuuki con su maravilloso hermano mayor

En su último mes de embarazo, la mamá de Yuuki desarrolló toxemia y fue hospitalizada. La bebé nació prematura y se le detectó una anomalía cardiaca durante la primera semana. A los seis meses de edad, la bebé fue diagnosticada con Trisomía 21 y su madre escribió “Desde entonces empezamos a buscar por la mejor solución para ayudarla a desarrollarse
completamente.”
Cuando era bebé, Yuuki tuvo mucha estimulación y se le dieron muchas oportunidades.
Cuando Yuuki tenía dos años, su madre viajó a Filadelfia para asistir al curso ¿Qué hacer por tu hijo con lesión cerebral? En ese momento, su hija se transportaba reptando pero aún no caminaba. Su temperatura era fría y fluctuaba. Su madre comenzó a mostrarle palabras desde que era una infante y tanto su visión como audición mejoraron como consecuencia de ello.
Siguiendo el curso, su madre asistió a la serie de conferencias para padres cada seis meses y se certificó al completarlo.
Desde los dos años, le enseñó a su hija miles de palabras de lectura, enunciados y libros en japonés y 1,500 palabras adicionales y libros en inglés.
“Decidimos cambiar nuestra vida para vivir la vida del programa. Fuimos a Filadelfia y conocimos al Dr. Glenn Doman, quien nos dios una cálida bienvenida. Esta es una preciada fotografía que conservamos.”
Cuando Yuuki tenía ocho años, su madre la llevó a los Institutos para su primera evaluación. En ese entonces, ella estaba muy por delante de niños de su edad pues ya estaba leyendo al grado de niños de 5° grado y era capaz de pasar el pasamanos de forma independiente y podía correr 500 metros ininterrumpidamente.
Yuuki recuerda: “Trabajar consistentemente cada día, resultó en una mejor concentración.”
Sin embargo, no era capaz de tomar el transporte público por sí sola, su articulación al hablar no era suficientemente clara y su madre notó que la niña aún respiraba por la boca; además solo podía escribir algunas palabras y frases y no podía atar las agujetas de sus zapatos. Aún presentaba eczema.
Yuuki trabajó arduamente en el Programa de tratamiento Intensivo. Gateó y reptó, se convirtió en una corredora y comenzó a practicar gimnasia.
Yuuki recuerda “Al principio gateaba como una rana que batalla por hacerlo, pero al avanzar en mi gateo, mi balance mejoró y mi visión se hizo más clara. Trabajar cada día consistentemente resultó en una mejor concentración.”
Su programa psicológico también fue intenso: Enriquecimiento con oxígeno, apoyo respiratorio y un excelente programa de nutrición. Tuvo un programa intelectual: resolución de problemas y un programa de crecimiento social.
A los once años de edad, Yuuki no había tenido ninguna enfermedad por más de dos años. Estaba leyendo al nivel de secundaria tanto ficción como no ficción y disfrutaba leyendo ensayos, su escritura con los sofisticados caracteres chinos (Kanji) también estaba al nivel de secundaria.
Yuuki se presenta en un concierto de violín; comenzó a tocar el violín a los dos años de edad.
¡Me encanta cantar y en mi primera competencia gané el premio Doryokusho por mis esfuerzos!
“Como parte del Programa de Crecimiento Social de los Institutos, tuve la oportunidad de expresarme públicamente así que soy capaz de mantener la calma sin importar qué pase.”
Ella presentó una conferencia formal acerca de cultura japonesa a una audiencia de 100 personas e hizo una sofisticada rutina gimnástica también. Podía correr 3 kilómetros sin parar, aprendió a leer música, estudió violín y piano y desarrolló su habilidad de canto apoyándose en lecciones avanzadas de manejo de voz.
“Yuuki siempre busca alcanzar el nivel más alto y nunca lo pierde de vista.”

Yuuki en un kimono formal con sus compañeros en la graduación de primaria.
Para ese tiempo, se comenzó a preparar para su examen de ingreso a secundaria. Pasó los exámenes sin dificultad y entró a secundaria. La consejera de los Institutos de Yuuki, Miki Nakayachi, dice “Yuuki nunca duda al retarse a sí misma, siempre busca alcanzar el nivel más alto y nunca lo pierde de vista. A lo largo de los años ha tenido varias pruebas: exámenes de escritura japonesa, inglés, caligrafía y matemáticas. Siempre es capaz de demostrar su habilidad sin estar nerviosa ya que ha recibido apoyo desde que era muy pequeña.”
“En secundaria estuve a cargo del refrigerio escolar. Hice viajes escolares por primera vez. Disfruté la escuela y tengo grandes recuerdos.”

Tres meses después de ingresar a secundaria, Yuuki viajó a Filadelfia para asistir al festejo por la vida del fundador de los Institutos, Glenn Doman. Cantó una bella canción para los 300 asistentes al evento.
Yuuki presentándose en el auditorio Valentine: “Amo al Dr. Doman. En la ceremonia canté “Tonight” para expresar mi gratitud hacia él.”
Esa semana del viaje, fue la única en que faltó a la escuela, logrado una asistencia perfecta a lo largo del año. Su primer año de secundaria tuvo retos inesperados: Su madre fue hospitalizada por una fractura en el brazo. En casa con su hermano mayor, Yuuki cumplió con las tareas diarias del hogar, asistió a la escuela, hizo sus actividades posteriores a clase y visitó a su madre cada día par asegurarse de que estaba bien.
Yuuki con Farukh Amil, embajador de Paquistán en Japón
Como una estudiante exitosa, Yuuki continuó cantando y tocando el piano, además de obtener calcificaciones altas en inglés.
En los últimos dos años, Yuuki ha completado exitosamente secundaria y tomó los exámenes de ingreso para preparatorias públicas y privadas. Ella pasó los exámenes y ahora es una estudiante de tiempo completo desempeñándose adecuadamente en la preparatoria privada de su elección.
En su graduación en Tokio, presentó un discurso que detallo su camino al bienestar. Janet Doman, directora de los Institutos, presentó a Yuuki a un público de 120 personas diciendo “He conocido a Yuuki desde que ella tenía 8 años. Nunca he conocido a nadie más industrioso de lo que ella es. Pasé muchas horas en los últimos años enseñando a su madre con Yuuki a su lado en mi oficina. Siempre llegaba a mi oficina con un conjunto de libros, proyectos de escritura y problemas matemáticos. Ella trabajaba cada minuto hasta que su madre y yo terminábamos, es una persona increíble y predigo que hará grandes cosas. Ha sido un privilegio ser parte de su vida.” La presentación de Yuuki concluyó con una mezcla de canciones.
Felicidades a Yuuki y a su dedicada madre y su maravilloso hermano que la apoyaron en cada paso del camino. Fueron determinados la ofrecer a Yuuki la estimulación y oportunidad que necesitaba para lograr su potencial y ubicarse en el mundo.
El consejo de Yuuki para los padres:
“Los niños en los Institutos son fuertes. Tenemos mentes y cuerpos fuertes, por ello padres, no se rindan hasta que sus hijos sean exitosos al final del camino.”
Un día feliz en Tokio -Graduación- pero no sin tristeza por la despedida de nuestra bella niña, Yuuki,
y mandarla por su camino.
Yuuki culminó su conferencia de graduación con las siguientes palabras de agradecimiento: “Ahora soy la chica de preparatoria que alguna vez soñé. Estoy disfrutando cada día y tengo que agradecer a mi familia que me apoyó los últimos 15 años… mi amado hermano, gracias por alentarme… muchas gracias por protegerme siempre. Madre, muchas gracias por pensar en mí siempre y estar a mi lado.”
Yuuki agradece a su hermano y madre por ayudarla en cada paso del camino.
Ahora Yuuki liderará su propio camino creando su propio futuro. Esperamos que los padres de todo el mundo se inspiren para dar a sus hijos las oportunidades y ayuda que cambiaron la vida de Yuuki para siempre.

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