Patron cruzado

Il patterning

Il patterning

“Temple Fay había usado desde hacía mucho el término “patrón cruzado” en sus estudios sobre el movimiento de los lagartos y cocodrilos, ambos criaturas del cerebro medio. El también había estudiado diferentes maneras de levar a cabo los mismos movimientos en niños con lesión cerebral, un proceso al que llamaba “hacer patrones”. El pensó que podrían ayudar, pero, cuando los aplicó, no fue capaz de lograr que un niño paralizado caminara. Nosotros decidimos intentarlo de nuevo. Cambiamos los movimientos un poco, para imitar los de un niño sano en lugar de los de un reptil, aunque entre los dos había varios puntos de concordancia.

 

Incrementamos la frecuencia de los patrones recordando cuánto tiempo un niño sano dedica a estos movimientos. Entonces comenzamos a impartirlos… En un niño sano, los reflejos producen un movimiento que él puede sentir. Lo que siente, desarrolla su habilidad para sentir, y desarrolla la parte sensorial de su cerebro. Conforme el cerebro madura, el comienza a darse cuenta de la correlación entre la entrada de información por la vía sensorial, y la salida motora. Esta tiene éxito en comenzar una acción voluntaria que inicialmente era un reflejo. Cualquier ciclo suplementario desarrolla tanto las vías de entrada como las vías de salida del cerebro. En el caso de un niño que, por cualquier razón, no hubiera sido capaz de completar el ciclo por sí mismo, ¿podríamos nosotros darle ayuda externa? Decidimos… intentarlo. En el caso del niño con una lesión en el cerebro medio, incapaz de mover sus bazos y piernas intencionalmente cuando era colocado sobre su abdomen, decidimos mover sus brazos y piernas por él, en el movimiento exacto para el cual el cerebro medio había sido construido. Decidimos darle los patrones. Esto se hacía con tres adultos, y tenía que realizarse de manera armónica y rítmica. A través de los años, el esquema básico ha permanecido igual, con algunas ligeras modificaciones. De esta forma alcanzamos la respuesta a una muy importante pregunta, por lo menos para el cerebro medio lesionado.

¿Fuimos capaces de tratarlos? La respuesta era si.

Glenn Doman

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